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Triturad@, exprimid@ y tirad@ a la basura...

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Triturad@, exprimid@ y tirad@ a la basura...

Mensaje  Cior el Lun Sep 20, 2010 12:44 pm

Llevaba casi 3 años trabajando allí a jornada completa con doblete, es decir: hay horario de entrada pero no hay horario de salida, siempre y cuando ese horario de salida sea posterior a la hora estipulada en contrato. Durante ese tiempo tuve que ver cómo varios compañeros empezaron a padecer las consecuencias de esas jornadas maratonianas: calvas en la cabellera, cervicales, tumores malignos... Allí había más jefes que curritos. Y yo me convertí en una currita con sueldo básico, creyendo que trabajando duro llegaría a tener un sueldo que me permitiera vivir una vida más digna de la que había padecido como hija de obrero emigrante en Madrid: la borrica detrás de la zanahoria: ingenua de mí. Demasiado ingenua, joven e inexperta, y, encima, sin padrino. Desde arriba alguien decidió que era hora de meter más gerifaltes en el departamento de marketing. Así que a mi me dejaron de currita, y metieron a 3 ó 4 jefes más, tipo supervisores que mediaran entre curritos y gerifaltes más altos, y ganando más del cuádruple de lo que yo ganaba. Al supervisor más majo y más buenazo se lo pusieron a otra currita más afortunada que yo. A los más maquiavélicos y apadrinados me los encasquetaron a mí. "Bueno, -pensé yo-, a ver si por lo menos tener más jefes sirve para que mi horario laboral se normalice y se parezca más a lo estipulado en el contrato...". Ingenua de mí: al contrario, tantos supervisores tenían que justificar sus sueldazos, así que aumentaron las órdenes de trabajo y el trabajo, y las horas de trabajo, y allí estaba yo, trabajando como una burra detrás de la "zanahoria", pero ya sabiendo que nunca alcanzaría la zanahoria, complicándome la vida entre un mar de horas extras, haciendo informes que firmaban los otros, los recién llegados que entraron ganando más del cuádruple de lo que yo ganaba. Mientras tanto, mis nuevos supervisores se llevaban como el perro y el gato luchando por la misma "zanahoria". Así estaba mi situación cuando llegó un señor de esos especialistas en conflictos laborales en grandes organizaciones, y nos examinó. Allí fue donde yo me sinceré y expuse mi versión de los hechos. Así que alguien por arriba, conocedor de mi versión, decidió: "¿no quieres caldo?, pues toma 3 tazas". La situación siguió de mal en peor, y así fue cómo olisqueé el poco interés que tenía la organización en quedarse conmigo. Y mi contrato tenía una fecha de finalización cercana. Así que pedí a uno de los gerifaltes que cambiase mi categoría laboral de "auxiliar administrativo" a "técnico de marketing", con vistas a figurar en el INEM con algo más acorde a mi real experiencia laboral, pues siempre había trabajado para departamentos de marketing, y nunca para departamentos de administración. Pero allí, con su habitual maquiavelismo, siguieron con su filosofía de: "¿no quieres caldo?, pues toma 3 tazas", y me colocaron una categoría laboral en donde no aparecía por ningún lado la palabra "marketing", pero sí: "licenciado superior": eso pensaban ellos, que yo me consideraba más superior que otra cosa, pero así eran ellos de "bien pensados": piensa el ladrón que todos son de su condición. Entre tanta presión, que trataba de mitigar entre bromas, chistes y Martini, por las mañanas, cuando me dirigía al trabajo, tenía la sensación de que iba a la guerra, más que a ganarme la vida. Como ya vi las orejas al lobo, decidí que no me iban a robar más tiempo de mi vida, y empecé a cumplir el horario laboral estipulado en mi contrato: entraba a las 9 de la mañana y salía a las 7 de la tarde, mientras mis compañeros del departamento seguían quedándose allí hasta las tantas intentando dejar terminado trabajo que siempre se acumulaba. Así que, por no se sabe qué oscuras influencias, algunos de mis propios compañeros empezaron a cogerme tirria por irme a mi hora, y hacerme desprecios, como, por ejemplo, acercarse a mi mesa y decirme lo mal que olía por allí, servirse de empleados por ETT para hacerme el vacío... Las grandes compañías y sus buenos especialistas en conflictos laborales saben muy bien cómo hacer mobbing. Mi cabeza ya no podía dar abasto. Sentía palpitaciones y nauseas cuando me levantaba por las mañanas sabiendo que tenía que entrar en aquel lugar horrible en que se había convertido mi puesto de trabajo. Encima, mi vida personal estaba arruinada, pues todo mi tiempo de los últimos años lo había dedicado a trabajar y ser productiva para la empresa. Así que, cuando llegó el momento en que se terminaba mi contrato, se lo dije claramente al director de personal: "prefiero que me echen a estar así". Y luego otro jefe de personal, que también trabajaba en el departamento de personal antes que el director de personal, me dijo: "a todos nos gustaría hacer lo que has hecho tú, pero yo acabo de tener un hijo y..." Y no hablé más, porque tenía el aliento podrido y las tripas revueltas, pero pensé: "¿qué he hecho yo?: el primo; y si tienes un hijo, éste es el mundo que estáis dejando: tanto monta para los hijos también..."

http://forosdelmobbing.info/phpBB3/viewtopic.php?f=32&t=14831
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Re: Triturad@, exprimid@ y tirad@ a la basura...

Mensaje  Ziber el Lun Sep 20, 2010 12:50 pm

No me gusta leer estas cosas. Pero lo que más me duele, porque lo he visto, es que el peor enemigo es tu compañero.
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